PLN anuncia oposición, PUSC dice que no firmará cheque en blanco y diputada del FA indica que mantienen desacuerdo con “perder riqueza sin ningún objetivo claro, sin ningún beneficio para el país”

El nuevo proyecto de venta del Banco de Costa Rica, propuesto por el ejecutivo, empezará su trámite con una mayoría de legisladores en contra o al menos, muchos reticentes al proyecto.

Meses atrás, la primera iniciativa del gobierno para vender este banco público, el más productivo del país, fracasó estrepitosamente pues solamente el oficialismo estuvo a favor mientras las restantes cinco fracciones se opusieron.

Este lunes empezó a circular un segundo texto con la misma intención, que si bien se ha anunciado será “socializado” con las y los legisladores antes de presentarse a la Asamblea Legislativa, enfrenta ya críticas y cuestionamientos de al menos tres fracciones.

El Partido Liberación Nacional -la bancada más grande en el plenario- anunció desde ya su oposición al proyecto, mientras que la jetafura de la Unidad Social Cristiana indicó que no firmará un “cheque en blanco” y una diputada del FA indicó que ellos también mantienen desacuerdo con el proyecto que implica “perder riqueza sin ningún objetivo claro, sin ningún beneficio para el país”.

Oscar Izquierdo, jefe de la fracción liberacionista, dijo que según lo que han podido analizar “definitivamente” Liberación Nacional “mantendrá su posición contra la venta del Banco de Costa Rica”.

“Ese proyecto de ley más bien viene a debilitar el sistema de Invalidez Vejez y Muerte de la Caja Costarricense del Seguro Social, viene a debilitar otras instancias como la Comisión Nacional de Emergencias, viene a debilitar las cooperativas, el Infocoop, en fin, viene a habilitar una serie de instituciones o instancias a las que el Banco de Costa Rica les genera de acuerdo al superávit que que obtiene” dijo.

El verdiblanco indicó que el proyecto pretende “desvestir un santo para vestir otro” y que “no tiene ningún sentido vender ese banco, que no está arrojando nada negativo, que está arrojando datos positivos que le está dando a la Seguridad Social de este país importantes recursos”.

Además agregó que vender el mencionado banco es “una forma también de despedazar la Caja Costarricense del Seguro Social”, intención de la cual su fracción ha acusado en múltiples ocasiones al gobierno de turno.

Alejandro Pacheco, del PUSC, dijo que “por el momento estamos revisando todos los detalles de la propuesta” y recalcó que el ejecutivo ha dicho que realizará “unas mesas de trabajo con el nuevo texto antes de presentarlo formalmente”.

Su fracción, dijo, ha sido vigilante en este tema y recordó que justamente fueron los socialcristianos la primer fracción en oponerse al texto pasado “que era una completa ocurrencia” pues no tenía en su criterio detalles técnicos, ni estudios que justificaran el plan de venta y porque tenían “grandes dudas” sobre qué iba a pasar con los funcionarios y los programas que financia la institución.

“No vamos a firmar un cheque en blanco sin antes haber revisado todos los detalles de la propuesta”, dijo.

Por su parte, Rocío Alfaro dijo que aunque no ha visto detalladamente la propuesta, su primera reacción “es que es lo mismo”.

“Están queriendo desmantelar instituciones que brindan un servicio, hacernos perder riqueza y realmente sin ningún objetivo claro, sin ningún beneficio para el país”, dijo y agregó que el texto nuevo “no dista demasiado del primer proyecto que se presentó”.

Ya en previas ocasiones, durante la discusión de la primera propuesta, la jefa de fracción negriamarilla, Sofía Guillén había anunciado que su fracción no apoyaría la eventual venta del Banco de Costa Rica y más bien ha destacado su utilidad pública, especialmente en favor de los sectores más vulnerables del país.

Fuente: Semanario

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