El Partido Liberación Nacional (PLN) mostró su indisposición y desacuerdo con las declaraciones de un pastor evangélico sobre su partido y sus integrantes.

“Hijos del diablo, partido del infierno, ladrones y corruptos” fueron parte de los calificativos que emitió el pastor Rafael Ramírez de Ministerios Unidos Global.

Miguel Guillén, secretario general del PLN, asoció la aparición del nuevo partido Aquí Costa Rica Manda, al que calificó como “partido taxi” con las declaraciones del pastor quien también se refirió de buena forma sobre el Presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles.

Según expuso Guillén, este tipo de declaraciones debilitan al sistema democrático porque irrespetan la norma constitucional que prohíbe vincular temas religiosos y políticos.

El representante verdiblanco advirtió de la empatía hacia medidas que se enfocan en el autoritarismo, las cuales no respetan la división de poderes.

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